Verjas contra la “movida” en la calle Nueva – Noticia publicada por El Correo Gallego.es

 

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MÁS VALE PREVENIR QUE LAMENTAR

Verjas contra la ‘movida’ en la calle Nueva de Santiago

Las galerías Belén echan el candado a las diez para evitar visitas no desadas y los desmanes del botellón Numerosos carteles recuerdan a los establecimientos la oportunidad de la medida

 

Santiago. Redacción                             Actualizado ( miércoles, 15 de junio de 2005, 14:14 )

 

 

Más vale prevenir que lamentar, y por eso las escaleras existentes entre la rúa Nova de Abaixo y Rosalía de Castro están sembradas de carteles recordando a los responsables de los diferentes negocios la oportunidad de cerrar las rejas a partir de las diez de la noche.

Las denominadas Galerías Belén, en las que a comienzos de los años ochenta se instalaron numerosos bares que llegaron a hacerle competencia al Franco, hoy son sede de numerosas empresas que van desde fotocopiadoras hasta comercios, academias o peluquerías.

 

Tanto los pasillos laterales como el paso transversal que comunica las dos calles cuentan con rejas plegables que permiten cerrar el acceso fuera de la jornada laboral.

 

Según explica el presidente de la asociación de vecinos Raigame el cierre ya se acordó hace tiempo, y ahora se hace necesario recordárselo a algunos establecimientos para evitar visitas no deseadas, sea de los cacos como los que entraron hace un año, como de los participantes en algún botellón nocturno, para los que resulta muy tentadora una zona a cubierto como esta .

 

La concejala de Limpieza, Marta Álvarez–Santullano corroboró esta situación señalando que, aunque "la rúa Nova de Abaixo no es en ningún caso un punto negro de botellón", en general "todas las galerías son proclives a tener problemas, y en ésta, recibimos varias llamadas del propietario de un local por los residuos que se acumulaban en la zona, aunque no pudimos atenderlo porque al producirse en el interior, deja de ser competencia municipal".

 

El propio Ayuntamiento reconocía, tras la última campaña contra el ruido en los locales nocturnos, que el problema principal que se produce ahora es mayor en la calle que en los propios establecimientos, especialmente en las zonas donde tienen lugar los botellones.

 

Aunque la Policía Local establece rondasdurante las noches en las que se suelen producir estos saraos, resulta difícil evitar que algunas zonas amanezcan sembradas de vasos y botellas.

 

Endurecimiento normativo

 

El problema creciente del conflicto entre la movida nocturna y los que quieren descansar se ha traducido en un paulatino endurecimiento de la normativa autonómica y local. En la última ordenanza de ruidos de Santiago se establece que a las viviendas no puede llegar ningún sonido exterior por encima de los treinta decibelios. Asimismo, se prohiben en las calles de las zonas residenciales actividades que sobrepasen los cincuenta decibelios. Asimismo, se han endurecido las medidas contra los establecimientos sobre los que pesa una orden de cierre. En el caso de que retiren el precinto, la Policía Municipal puede proceder a desalojarlo, mientras que antes tenía que limitarse a presentar una denuncia y a esperar a que actuase contra ellos la Justicia.